Una parte no desdeñable del independentismo catalán ha asumido formas de actuar que son idénticas a las utilizadas por la extrema derecha y, por desgracia, también en ocasiones por parte de algunos que se reclaman de izquierdas y no parecen conocer la ética ni darse cuenta de que entran en una guerra perdida porque no tienen los medios adecuados para competir en ese terreno del juego sucio
En la política actual es frecuente utilizar el viejo difama que algo queda, sólo que amplificado por mecanismos articulados que sólo están a la alcance de quienes tienen un importante poder mediático para reforzar sus mensajes. En las redes se introduce un mensaje torticero o simplemente falso, un ejército formado por bots y seguidores convencidos que no necesitan más que una insinuación lo difunden y de forma casi automática medios de información "serios" o, en el caso de los procesistas, programas de la radio y la televisión públicas directamente, se hacen eco y la falsedad que se quería transmitir llega a todo el mundo. A partir de ahí de poco sirven los desmentidos.
Un ejemplo se ha vivido esta semana rescatando un tema antiguo, pero apuntando a una persona distinta y, ya de paso, intentando rematar al viejo enemigo, porque una de las características de esta nueva forma de hacer política de la extrema derecha que se copia por quienes dicen ser su antítesis es que los adversarios se convierten en enemigos, normalmente de la patria da igual la que sea. El pistoletazo de salida lo dio Xavier Sala i Martín con un tuit en el que decía que Joan Coscubiela y Joan Carles Gallego "han pasado" por ENDESA (las comillas las puso él) la jauría a la espera en twitter empezó a hacer retuits y likes y remató la jugada el programa de humor Està passant de TV3, por lo visto en nombre del humor se puede hacer campaña permanente de descrédito a partir de la mentira.
Sala i Martín no es tonto, es otras muchas cosas, pero no tonto, y sabía perfectamente lo que publicaba, conoce, porque ha sido siempre público, que primero Joan Coscubiela y después Joan Carles Gallego, en representación de CCOO de Catalunya, pertenecieron a un ente creado por ENDESA y que la empresa bautizó como Consell Assessor, sabe que nada tiene que ver con el Consejo de Administración de ENDESA, lugar donde se toman las decisiones trascendentes y en la que, desgraciadamente, no hay presencia sindical (ya nos gustaría a algunos que así fuese, como pasa por ejemplo en Alemania). Lanzó el mensaje para perjudicar a partir del rumor y el sobreentendido mentiroso siendo plenamente consciente de lo que hacía
El tema entronca con una campaña de hace unos años para atacar a Joan Coscubiela, enemigo público del procesismo por su defensa de las libertades de toda la ciudadanía catalana en el penoso pleno del Parlament del 6 y 7 de septiembre de 2017. Entonces se le acusaba por el mismo sistema de la insidia de vendido por esa presencia institucional que no tenía nada de secreta ni de anormal, forma parte del día a día de la actividad sindical defender las posiciones de la organización en los más diversos foros compartiendo espacios de debate y discusión con personas que representan ideas e intereses que nada tienen que ver con los del sindicato, sin ir más lejos en la negociación de los convenios colectivos. ¿Por qué se retoma ahora? Por casualidad, no, para desacreditar a Joan Carles Gallego, número 2 de la lista de los Comuns por Barcelona. A veces se nos olvida el extremado conservadurismo de una buena parte del independentismo catalán, en concreto el afín a Junts, y que los intereses socioeconómicos existen. A modo de ejemplo, Joan Canadell, promovido por la ANC a la presidencia de la Cambra de Comerç y 3º de la lista de Junts tras Puigdemont y Laura Borràs, confiaba hasta hace bien poco en las buenas intenciones de Trump, por decirlo suavemente.
Para mantener viva la mentira y añadirle supuesta gravedad se fueron añadiendo aderezos al guiso. Primero y fundamental, la acusación de cobrar de la empresa. No sé entiende el por qué alguien que cobra de ENDESA critica y propone medidas para limitar el poder del oligopolio eléctrico, pese a la incongruencia hay que explicar nuevamente que las percepciones de los representantes institucionales de CCOO no se las quedan ellos, sino que las ingresa el sindicato, algo que recogen sus normas internas de funcionamiento desde hace mucho y que hoy día puede consultarse en el apartado de transparencia de su página web, concretamente se explica la forma de operar en las páginas 7 y 8 del documento PROTOCOL PER A LA GESTIÓ DE LES SUBVENCIONS I INGRESSOS PER LA PARTICIPACIÓ INSTITUCIONAL. En el delirio máximo se pasa a la acusación de que el sindicato es el que se vende por 900 € (que bajo tienen el precio algunos) o que ese ingreso no está en la contabilidad del mismo, da igual que eso choque con solicitar que el ingreso se haga en una cuenta bancaria de la organización o que CCOO presente sus cuentas anualmente en la Sindicatura de Comptes, desde hace ya muchos años y sin tener obligación legal de hacerlo.
En el colmo del enredo, se descontextualizan respuestas anteriores, de Coscubiela negando ser asesor de ENDESA (no, pertenecer al Consell Assessor no es ser asesor, no hace falta ser un lince para entenderlo, otra cosa es que no se quiera entender) o de Joan Carles Gallego contestando a alguien que quizá esté desfasado o desubicado relacionándolo con ENDESA. Pueden estar jugando así hasta el fin de los tiempos, pero no lo harán, de aquí a poco lanzarán una nueva campaña sostenida con los mismos mimbres porque el objetivo es generar realidades alternativas que necesitan acumulación de ficciones
El resumen es que en la realidad paralela que se construyen cualquier mentira cabe, las redes sociales y determinados medios de comunicación van elaborando un discurso que niega la realidad frente a los datos, sean cuales sean. Se lanzan acusaciones, directas o veladas, sin prueba alguna y eso se convierte en verdad para sus seguidores pese a los desmentidos que pueda aportar la realidad de los hechos. Quizá esta secuencia de afirmaciones recuerde al comportamiento de Trump y el trumpismo en relación a las elecciones presidenciales, pero algunos aquí se ofenden si se les llama trumpistas. Quizá recordar que repetir una mentira hasta hacer que se convierta en verdad para muchos era uno de los medios empleados por Goebbels, pero si alguien lo dice es que se ha quedado sin argumentos.
Maquiavelo nunca escribió lo de que el fin justifica los medios, al Príncipe de Waterloo y los suyos eso no les importa, la Catalunya tóxica crece y alimenta a la España tóxica que también existe en Catalunya. Esa Catalunya y esa España tóxicas ven cada vez más enemigos a destruir, mejor que no tardemos en darnos cuenta